Myanmar es el nombre oficial, aunque muchas veces veamos Birmania. En el año 1989 la junta militar se deshizo del término Birmania por considerarlo un resto colonial. Hace sólo unos pocos años que tuvieron sus primeras elecciones, pero, parece ser que todavía hay mucha represión y desde luego no les sacas una palabra sobre elecciones, tipo de gobierno, política… Aunque quizás, para ellos sea un tema de educación y no consideren elegante tratar estos temas. Eso y que mi inglés es penoso y no me puedo hacer entender en cosas de esa profundidad.
Cuando llego a Yangon, la capital, veo que la gente local es muy, muy morena, la mayoría, hombres y mujeres llevan una especie de pareo, de tonos más discretos y en general de cuadritos o rayas los de hombres y los de las mujeres más coloridos y floreados. Los de los hombres se anudan en el centro de la cintura y, como no tienen bolsillos, llevan las carteras o tabaco medio metidos en la cintura del pareo.También, sobre todo las mujeres y los niños, llevan las mejillas y la frente embadurnadas con una tierra amarilla, en algún caso formando figuras geométricas y que no sé muy bien si es para resguardarse del sol o sólo tiene una función estética. Yo pregunté a mucha gente y no me quedó nada claro, pero es una seña de su identidad. También van continuamente masticando hojas de bettel, por lo que tienen los dientes desgastados y de un color granate.
Conducen por la derecha, aunque los volantes de los coches pueden estar tanto en la derecha como en la izquierda, y eso sí, todos tienen claxon y lo utilizan sin parar. Esto de ir por la derecha, ahora se me hace raro, y ya me estoy acostumbrando a no ponerme el cinturón nada más entrar en el coche, estoy hecha una delincuente…
Tengo un pequeño rifirrafe con el taxista que me lleva del aeropuerto al hostel y que pretende dejarme en la mitad de la calle, con un tráfico de locos, pretendiendo que salte una mediana, un carril bus por el que circula todo dios y vaya a una calle que me señala, pues, según me dice se ha equivocado, hay mucho tráfico y tiene que dar una vuelta a no se qué manzana para dejarme en mi hostel. Después de unos cuantos «no» míos y unos cuantos «si está ahí mismo» suyos, me lleva hasta la puerta refunfuñando.
Yangon no me ha gustado mucho, huele como a naftalina, es sucia y la gente no me ha parecido especialmente amable.
Después de las visitas de rigor a los 2 templos principales, uno que es a la vez una rotonda y que las escaleras de acceso dan directamente a la carretera y otro, al que me acerco en el bus urbano, abarrotado de gente y que no teníado nada claro si era el que tenia que coger, pues cuando preguntaba oía las respuestas más variopintas.
Superada la prueba de la visita a los 2 templos sin terminar en la unidad de quemados, pues pasearte por esos templos con suelos de mármol, con sombra únicamente en los templetes donde tienen imágenes de Buda en distintas posiciones, con un sol de justicia, descalza y haciendo como los lugareños, pegándote carreritas de puntillas, hasta la siguiente sombra, no es nada sencillo.
Es curioso pues no puedes llevar ningún tipo de calzado, ni siquiera calcetines, también has de llevar las piernas y los hombros tapados, como signo de respeto y, sin embargo, la gente en ellos, duerme, come, reza, vende souvenirs, flores, galletas o fruta para las ofrendas, también pajaritos vivos, que al parecer están amaestrados y vuelven a la jaula después de la ofrenda, incluso vi a una señora fumándose un purito después de rezar… Pero claro! quien soy yo para cuestionar sus costumbres…
Otra cosa que me ha llamado la atención fue que les ponen a las imágenes de los Budas toda clase de elementos luminosos, como guirnaldas, coronas de esas de santos, rayos que les salen de la cabeza, muchos de ellos luces intermitentes o secuenciales, como las que venden aquí en los todoacien para navidades, que la verdad, desmerece bastante, pues ya es suficiente con todos los dorados y colorines que ya tenían antes de que llegaran estos avances tecnológicos. Supongo que a ellos les gustan mucho.
El templo dorado que forma una rotonda en el centro de la ciudad se llama Sule Paya.
El otro que visité es el Shwedagon Paya, es enorme, tiene 4 accesos con unas escalinatas enormes, que has de subir descalza a pesar de que pasa una carretera entre el primer tramo y el siguiente, tiene una estupa de pan de oro de unos cien metros de alto y dicen que guarda 8 pelos de Buda. Vaya usted a saber…
Y una vez hechas estas visitas, me voy a ver otros lugares del país, pues esta ciudad no me ha gustado mucho.
This entry was posted in Asia, Asia5 Myanmar