Sobre las 9,30 y después de dar más de tres vueltas a todo el recinto y sacar fotos de todos los rincones de esa maravilla, vuelvo al hotel a desayunar, que ya es hora.

Subo a la terracita del hotel, y el camarero que es muy agradable, me pinta la cara con unas rayas rojas, me desea «Happy Holy» y me invita a celebrarlo con él por la tarde, le digo que ya me han invitado otras personas y le doy las gracias.
A las 10 viene Mani, vestido con una camisa negra brillante (deben ser sus mejores galas), y nos vamos andando por las callejuelas. Me comenta que tiene resaca, que a la noche ha estado de party con sus amigos.Es curioso, pues son musulmanes, pero le dan al alcohol cosa fina.
Me lleva a una casa en el barrio, que es una guest house, y sale el joyero, recién duchado, envuelto en una toalla. Y, me comenta lo mismo, que la víspera se puso ciego y que disculpe, pero que se había quedado dormido. Me traen un té chai, y el hombre este sigue acicalándose, se echa un litro de desodorante, se peina 100 veces, se echa el aceite ese que se echan por el cuerpo y por el pelo… y yo, sentada con mi chai, mirando todo pues el lavabo estaba fuera de la habitación.
Después de mucho esperar aparecen el hermano y un chico joven, pregunto a ver cuando vamos a celebrar el Holy, pues el tipo se pone a desayunar y, no sé lo que les dice en hindi, y nos vamos Mani, el chico joven y yo, a otra oficina. Por el camino, la gente (sólo hombres) se acercan, te echan la pintura, te abrazan y te desean «Happy Holy».
En la oficina estamos esperando otro buen rato, el chico me pone música en el ordenador, me añade a su Facebook, y me dice que él no bebe, pues es un buen musulman.

Y el tiempo pasa, viene Mani a buscarme otra vez y le pregunto por la fiesta, ya me estoy mosqueando! Llama por teléfono y nos vamos los 4 en 2 motos a la joyería y allí estàn los 3 hermanos joyeros jugando a las cartas. Me pregunta a ver si quiero comer, que enseguida terminan la partida, y le digo que cuando vamos al Holy, y me contesta, que eso es el Holy, estar en familia comer, beber y jugar a las cartas.
Yo flipaba! el día anterior, desde la terraza, había visto a una familia celebrarlo bailando, cantando y cenando, con sus niños, sus abuelos, no se echaban pintura, pero tenían un ambiente superbonito… Y yo creía que hoy iba a disfrutar de algo parecido y no a estar con estos 3, más mis 2 guardaespaldas ?, en una joyería comiendo y mirando jugar a las cartas. Le dije a Mani que me llevara al hotel.
Después de una buena ducha y de intentar limpiar la ropa (la pintura azul no se iba ni del pelo, ni de la ropa) me fui a echarme la siesta .
No sabía si reírme o llorar,que inocente…
Salí sobre las 8 a cenar y allí estaba Mani en la puerta esperándome para cenar con la familia joyera, fuí, me pusieron un plato en las rodillas, pues no había mesa, cené sola con todos ellos mirando, les eché la bronca y me marché al hotel, custodiada por Mani, con el que quedé para ir a las 10 de la mañana a ver Sikandra, por la tarde iría a ver Fatehpur Sikri y luego a coger el tren nocturno .
La verdad es que me quedé dormida enseguida, el cansancio pudo más que el cabreo .
Estaba en lo más profundo de mis sueños y me pareció oir que tocaban mi puerta. Enseguida otra 2 veces, miré la hora era la una de la mañana, me levanté y al otro lado estaba un chico hindú, guapísimo y jovencísimo por cierto, preguntándome si quería tomarme un té con él, le dije que no, él me dijo sorry, cerré la puerta, un poco mosqueada.
Gracias por compartir Visi.!!
Vaya postre que rechazaste!! Venía de los joyeros para pedir disculpas?