- Empezando esta aventura
- Agra,Taj Mahal y más
- Taj Mahal ,un sueño hecho realidad
- Agra ,Sikandra y Fatehpur Sikri
- Jaipur ,la ciudad rosa
- Udaipur la bella
- Udaipur la bella ,dia 2 y más
- Sijs ,Atari Border ,Golden Temple :Amritsar
- Varanassi , el Ganges: vida y muerte
- Delhi en un día
- Goa ,buscando el paraíso
- India,conclusiones.
Ya estoy en el tren, esta vez en AC Chair, tengo un asiento para mi solita, el que me ha tocado no es reclinable, tengo una mesa delante para 4 asientos.Llega puntual, hay un camarero que durante el trayecto, un poco más de 3 horas y media, no hace más que traer comida y bebida, todo incluído en el precio, 650 rp.(8,5 €).
Llego a la estación y el amigo del taxista de Agra no está, yo, mientras tanto, quitándome tuc-tucs drivers de encima, diciendo que me vienen a buscar. Cuando veo que no, acudo al primero, que estaba detrás mío riéndose y le digo que me lleve al hotel, como siempre, después del regateo. Se montan delante él y otro que conduce y que me dice que es su hermano y que le está enseñando el oficio. Por el camino negociamos el precio para los dos días que voy a estar y quedamos en que le pagaré 1.500 rp. por un día y si estoy contenta iré con él los dos días. Quedamos para el día siguiente a las 9 de la mañana.
Entro en el hostel y el recepcionista está profundamente dormido, me cuesta un rato despertarle y me comenta que la víspera era Holy y que había tenido party. Por fin!, ya estoy en mi habitación que comparto con una chica. El hostel es moderno y limpio.
Me levanto a las 8, desayuno y salgo a por mi tuc-tuc, son las 9’05, ahí está el hermano aprendiz, muy majo, poco hablador que arranca y me lleva, con ese sistema de conducción indio tan… peculiar, o sea, bocinazos, driblings, acelerones, frenazos… hasta llegar a una calle de un barrio musulmán, para delante de una tienda y se pone a hablar con los tenderos, después de un rato vuelve y le pregunto a ver donde está su hermano, hace una llamada por teléfono y dice que enseguida, y seguimos allí parados. Después de preguntarle unas tres veces, arranca y me mete por unas callejuelas de ese barrio y me dice que entre en una casa. Yo no es que lo vea muy claro, pero ya no sé donde estoy, y, no me queda otra y entro. Me llevan directamente a la habitación del hermano que me dice que tiene resaca pues el día anterior estuvo bebiendo con sus amigos. Por lo visto en India es una excusa muy razonable. Su madre, creo, me prepara un chai, y, allí estoy, sentada en una silla de plástico, los dos hermanos sentados en la cama partiéndose el culo de risa. Cuando les digo que ya son las diez, me dice que tiene que terminarse el chai y, que yo tampoco estaba a las nueve en punto… para levantarme y marcharme! pero, claro! ni p.idea de donde estaba. Me pregunta a ver si me gusta su habitación y no sabía que decir, lo que me llamó la atención era el bidón, de esos de la Shell, que era lo que usaba como armario.
Por fin nos ponemos en marcha, después de 2 chais, que ha cocinado su madre, en un campingas en el suelo del pasillo, por el que pasa gente que nos saluda y sonríe.
El tipo se sienta atrás conmigo, parecía que, ademas de ofrecerme sus servicios como driver, esperaba ofrecerme otros servicios… Cada 2 segundos se repeinaba, se volvía a subir el cuello del niki… La verdad es que, saliendo de aquella casa estaban los dos hermanos limpios, con la ropa planchada, olían bien…un misterio indescifrable para mí.
Me llevan en primer lugar a ver
Jantar Mantar

y me dicen que, cuando acabe que vaya al palacio que está enfrente y al terminar la visita del Palacio Real, ellos me esperan allí, en el parking.
Jantar Mantar es un observatorio astronómico, construido por el Maharaja Jai Singh, a principios del siglo XVIII, lo visité con una audioguía en español sudamericano, que daba unas explicaciones un tanto infantiles, y, la verdad es que me fascinó la visita.
Cuando terminé pasé al
Palacio de Jaipur

Es un recinto amurallado, con varias dependencias o palacios dentro, todo en estuco pintado de rosa para parecer arenisca roja, muy trabajado, con celosías, torres, torretas, incrustaciones de piedras y espejos de todos los colores, con los consabidos personajes «no soy guía, soy estudiante, no money, visit free», pero yo aquí también llevo mi audioguía y sé que, hoy está la maharaní pues está la bandera izada, que el recinto lo alquilan para rodar escenas de películas de Bolliwood, que la tienda donde venden joyas, turbantes, sedas, saris, etc. es de la maharaní, hija del maharajà actual que es algo así como un gobernador del estado de Rahasthan, que si quieres visitar el interior has de pagar bastante dinero y además sólo se puede visitar cuando a la hija le viene bien. De lo que ví ,me gustaron las 4 puertas dedicadas cada una a una estación del año. Por lo demás, lo que está a la vista no está especialmente cuidado.

Terminada la visita, me llevan a ver
Gatore Ki Chatriyan

Un conjunto de diferentes mausoleos, para distintos maharajas y familiares, precioso si no fuera por que está totalmente abandonado, lleno de suciedad, con un guarda triste en la puerta, que está para cobrar una entrada y que no sabe contestar ni como se llama ese sitio.
Después me llevan a un «santuario de elefantes» al que a mí no me apetecía mucho ir, ya que, esos espectáculos para turistas con animales, no me gustan nada de nada. Llegamos y, es un prado, no excesivamente grande, donde veo: 3 elefantes, unas escaleras para montarse en los elefantes, una charca para bañarlos, unos turistas haciéndoles dibujos rosas en la frente y los lomos, otros que se montan en el otro para darse un paseo… De circo !
Se aceca el encargado, un chico amabilísimo a explicarme lo que hacen allí, yo le digo que no quiero participar, y él me entiende que es por el precio, que, por cierto, no es nada barato. Me explica que, un elefante come mucho, que ellos los cuidan muy bien, aunque veo que tienen unas sogas en las patas, que me dice que es para que no se escapen, que no los maltratan… y yo, que no, que no quiero ni bañar, ni pintar, ni pasearme en los lomos de ningún animal. Por fin llamamos a los driver-brothers y nos vamos de allí al
Monkey Temple

Para entonces ya estoy de las insinuaciones del tipo este, de repetirle, con mala cara, don’t touch, bastante hartita.
Llegamos al sitio y, tras pasar una puerta muy guapa, ellos se sientan en uno de los bares que hay allí y me dicen que suba una cuesta y que al final está el Monkey Temple. Empiezo a subir la cuesta y, de detrás de una casa, salen unos unos chavales, que me rodean y me tocan el culo. Me doy la vuelta rápido y les digo a los tipos lo que me ha pasado, entonces ellos llaman a un chico, que me acompaña hasta arriba y me va dando explicaciones de lo que vemos. Todo el camino está lleno de monos que no parece muy amigables.

Termino llegando a un templo abandonado, que es el Monkey Temple y, que lo único que tiene son unas vistas de la ciudad, nada especiales, pues hay una nube de polución que lo desfigura todo. Un poco más arriba hay otro templo chiquito, en el que hay una chica que te hace la marca en la frente, te hace tatú de henna si quieres, estoy un ratito le doy un dinerito y nos volvemos para abajo.
Cuando llegamos abajo, el chico que me ha acompañado, me pide una propina, le digo que le van a pagar los driver, pero éstos no le pagan, le pago yo bastante enfadada y les digo a los tipos que nos vamos para la ciudad que quiero irme a mi hotel. Ellos me dicen que si no quiero ver nada más, y yo sólo que por favor me lleven al hotel, mientras el guaperas intenta congraciarse conmigo, llamándome guapa y tocándome el muslo.
Llegamos al hotel y les pago el día y les digo que no vuelvan al día siguiente, con el consiguiente mosqueo de los chicos, pero ya no le aguantaba más!
Me marcho a cenar a uno de los puestecitos y cuando vuelvo le digo al encargado del Hostel que llame al taxi (tiene una tarjeta anunciando visitas turísticas) para visitar la ciudad mañana, que quiero ir al fuerte Amber y a ver más sitios.
Al día siguiente viene el taxi, y al lado del conductor está sentado un coreano joven, muy simpático, que dice que lleva allí un rato esperando, pero se ríe.
Nos vamos al
Fuerte Amber

Es un fuerte muy grande, rodeado por unas murallas que tendrán kilómetros de perímetro. El taxista se queda en el parking y nos vamos para arriba, por una cuesta bastante importante, el coreano y yo. A todo esto, hace un calor…

Vamos subiendo la cuesta rodeados de gente, vendedores, elefantes llevando gente, hasta la puerta principal. Dentro hay una serie de palacios y dependencias. La visita nos lleva toda la mañana pues es muy grande y muy hermoso .Bajamos, y, como no vemos al chofer decidimos comer algo, el coreano da vueltas preguntando el precio del agua, yo me pido un lassy de mango, que está buenísimo, y, cuando terminamos vamos donde el chofer que ya ha aparecido. El coreano le comenta el chofer que cerca hay una construcción que él quiere ver y el chofer nos dice que eso está un poco más lejos y que nos cobrará un suplemento.
Chand Baori

Es un sitio muy curioso, que tiene 3500 escalones en forma romboidal, es como una pirámide invertida, y, en el fondo, hay un pozo, ahora con un poco de agua de un color verde oscuro y que, al parecer utilizaban como reserva de agua en invierno.
De ahí vamos volviendo hacia Jaipur, y en el camino nos paramos a hacer unas fotos al
Jal Mahal

es uno de esos palacios, que hay unos cuantos en India, y que está en la mitad de un lago. Es muy bello, le sacamos unas fotos y continuamos hasta la ciudad, pues nos queda por fotografiar el
Hawa Malal

o Palacio de los Vientos, que probablemente sea el edificio más fotografiado de Jaipur. Solo nos lleva a ver la fachada, pues, según él, no hay nada dentro para ver, el único problema es que enfrente, a muy poca distancia está una acera abarrotada de tiendas y gente, que te acosan, intentando venderte sus productos, mientras tú intentas sacar una foto. Es precioso, la verdad!, después me he enterado que sí hay cosas bellas que ver dentro, pero los taxistas dicen que no para acortar la visita.
Por supuesto, el tour termina en la tienda de su primo que intenta, por todos los medios, venderme un tapiz, telas, alfombras, ropa…
Y, con esta visita acabamos el tour por Jaipur y volvemos al hostel. El coreano y yo nos vamos a cenar y volvemos pues yo tengo tren nocturno a Udaipur .
El chico del hostel llama a un taxi de Uber, que me cobra la carrera a la estación lo que le dice el teléfono: 75 rp. no he pagado tan poco a nadie.
madre mía como vivía esta gente? De qué época son estos palacios?