- Empezando esta aventura
- Agra,Taj Mahal y más
- Taj Mahal ,un sueño hecho realidad
- Agra ,Sikandra y Fatehpur Sikri
- Jaipur ,la ciudad rosa
- Udaipur la bella
- Udaipur la bella ,dia 2 y más
- Sijs ,Atari Border ,Golden Temple :Amritsar
- Varanassi , el Ganges: vida y muerte
- Delhi en un día
- Goa ,buscando el paraíso
- India,conclusiones.
Poco se puede decir del Taj Mahal, que no se haya dicho ya!
Con mi entrada comprada por internet, la frontal (que era de noche todavía), cámara de fotos, con mi ropaje hindú, salí del hotel a las 5 y media y, tras pasar 3 controles militares en la calle, con sacos terreros y armas, aunque sólo me saludaron, conseguí estar la primera en la cola. Tenía una confirmación en el móvil, pero yo no estaba muy segura así que me puse en la taquilla a esperar a que abrieran. A las 6 abrieron las taquillas y me dijeron que fuera a la puerta, que con el ticket del móvil era suficiente. Ya no era la primera… pero no tendría ni 20 por delante. Como en todas partes en India, mujeres por un lado, hombres por otro. No hacen la fila juntos, no sé muy bien porqué, pero es así.
Entramos y vamos pasando de uno en uno, cacheo manual y revisión de bolsos y, a la basura que está fuera, el agua, el tabaco y el mechero.
Para cuando vuelvo ya habrán entrado más de 100, con lo que la foto sin gente ya no es posible, siempre hay una cabeza delante.

Además debe haber más gente nacional de lo habitual porque es Holy .

Está amaneciendo, la puerta de acceso ya es una maravilla, con esa piedra roja con la que están hechos la mayoría de los monumentos, en cuanto la cruzas, pasas a unos jardines perfectamente cuidados, simétricos, con unas piletas de agua que reflejan con delicadeza el edificio principal (y los miles de visitantes que ya estamos aquí), y, al fondo, casi en el río: el Gran Taj-Mahal.

A mí ,cuando más me gustó fué a esta hora del amanecer, con la neblina todavía envolviéndolo, el sol le daba un ligero tono rosáceo, y, los miles de visitantes paseando, sacándose fotos y admirándolo, envueltos todavía en esa bruma…

Pero, pronto salió el sol, sol de justicia.
En cuanto llegas a las escaleras para entrar, a quitarse las sandalias. Aquí, por lo menos, te dan unas calzas de esas de quirófano, y,como es tempranito, el mármol todavía no quema.
Es impresionante!
Aunque, la verdad, me lo imaginaba más grande, más blanco…
A veces, cuando ya has visto muchas imágenes de un sitio, cuando has oído y leído tanto… el impacto no es tan bestial .
Mucha, mucha gente. Extranjeros, que hemos pagado 750rp., hindúes, que pagan 20 rp., niños, adultos, con todos los ropajes que te puedas imaginar, eso sí, hombros y piernas tapadas, las mujeres, además la cabeza. A pesar del gentío, se puede decir que hay silencio, y desde luego se respira tranquilidad, devoción, paz…
Me habría gustado poder disfrutarlo como se ve en los reportajes y en los libros, sin gente… Pero entiendo que, quien no ha soñado estar aquí, al menos, una vez en la vida?
Yo este sueño ya lo he cumplido y me siento muy feliz !